Riesgo sísmico en Corea del Sur: fallas activas y diseño antisísmico

Riesgo sísmico en Corea del Sur

Estás en el sofá, viendo la televisión después de cenar.

De pronto, la ventana empieza a vibrar.

El suelo se mueve apenas, como si algo pesado hubiera pasado frente al edificio.

Durante unos segundos piensas:
“¿Habrá sido un camión?”
“¿La lavadora del vecino?”
“¿O realmente tembló?”

Y entonces llega la alerta al teléfono.

Ese pequeño instante de duda se ha vuelto cada vez más familiar para muchas personas en Corea del Sur. Durante mucho tiempo, en el imaginario colectivo coreano, los terremotos eran algo que ocurría en Japón, en Chile, en México, en Perú o en California. Corea parecía estar lejos de los grandes cinturones sísmicos del planeta.

Pero esa sensación cambió con fuerza después del terremoto de Gyeongju en 2016 y el terremoto de Pohang en 2017.

Desde entonces, una pregunta empezó a sentirse mucho más cercana:

¿Corea del Sur es realmente una zona segura frente a los terremotos?

La respuesta más honesta es esta: Corea no es una de las regiones más sísmicas del mundo, pero tampoco puede considerarse completamente segura.

En este artículo vamos a mirar con calma qué ocurre bajo la península coreana, dónde se encuentran las fallas más importantes, cómo han cambiado las normas de diseño antisísmico y qué preparación práctica puede hacer una persona común antes de que llegue el próximo temblor fuerte.


Corea del Sur no está en un borde de placa, pero eso no significa riesgo cero

Para entender el caso coreano, conviene compararlo con países que los lectores hispanohablantes conocen bien.

Chile, México o Perú tienen una larga historia sísmica porque se encuentran cerca de zonas de subducción, donde una placa tectónica se hunde debajo de otra. Japón también está ubicado en una región de contacto entre varias placas, por eso los terremotos grandes son frecuentes.

Corea del Sur es diferente.

La península coreana se encuentra dentro de la placa euroasiática, no justo sobre un límite principal de placas. Por eso, sus terremotos suelen clasificarse como terremotos intraplaca.

Un terremoto intraplaca ocurre dentro de una placa tectónica, lejos del borde donde normalmente se acumula la mayor parte de la energía. Son menos frecuentes que los terremotos de zonas de subducción, pero no son inofensivos.

La corteza terrestre puede parecer tranquila durante décadas. Sin embargo, bajo esa calma pueden existir fallas antiguas, zonas débiles y tensiones acumuladas durante muchísimo tiempo.

Cuando esa tensión supera la resistencia de la roca, la falla se mueve.

Y ese movimiento repentino es un terremoto.

Por eso, decir que Corea está lejos de un límite de placas no equivale a decir que Corea está libre de terremotos. Más bien significa que su riesgo sísmico es menos frecuente, más silencioso y, precisamente por eso, más fácil de subestimar.


Gyeongju 2016 y Pohang 2017: los terremotos que cambiaron la percepción en Corea

El primer gran golpe psicológico llegó el 12 de septiembre de 2016.

Ese día ocurrió el terremoto de Gyeongju, con una magnitud local aproximada de 5.8. Fue uno de los mayores terremotos registrados instrumentalmente en Corea del Sur y se sintió en muchas regiones del país.

Para mucha gente, lo impactante no fue solo la cifra.

Fue el hecho de sentir claramente que el suelo coreano también podía moverse.

Gyeongju, además, no es cualquier ciudad. Es una zona histórica, llena de patrimonio cultural, tumbas antiguas, templos y recuerdos del reino de Silla. Que una región tan simbólica se viera sacudida por un terremoto fuerte hizo que el tema dejara de ser una discusión técnica y pasara a ser una preocupación cotidiana.

Un año después, el 15 de noviembre de 2017, llegó el terremoto de Pohang.

Su magnitud fue menor, alrededor de 5.4, pero sus daños fueron muy visibles. Hubo grietas en edificios, daños en escuelas, desprendimientos de muros y preocupación por viviendas antiguas y estructuras vulnerables.

Uno de los puntos más importantes del terremoto de Pohang fue la observación de licuefacción del suelo.

La licuefacción ocurre cuando un suelo saturado de agua, especialmente suelos arenosos o blandos, pierde temporalmente su resistencia durante un sismo y empieza a comportarse casi como un líquido.

Dicho de forma sencilla: el suelo deja de “agarrar” bien.

Esto puede afectar cimientos, carreteras, tuberías, edificios y toda la infraestructura urbana.

En países como México, Chile o Japón, la licuefacción ya es un tema conocido dentro de la ingeniería sísmica. En Corea, el caso de Pohang hizo que muchas personas entendieran por primera vez que el daño de un terremoto no depende solo de la magnitud, sino también del tipo de suelo sobre el que está construida una ciudad.


Qué está pasando bajo la península coreana

Cuando pienso en los terremotos de Corea, me viene a la mente una mesa de madera antigua.

A simple vista parece firme.

Pero si la miras de cerca, tiene vetas, pequeñas grietas y líneas débiles formadas con el paso del tiempo.

Si empujas esa mesa suavemente una vez, no pasa nada.

Si la presión continúa durante mucho tiempo, puede que un día se escuche un crujido.

La corteza bajo la península coreana funciona de una manera parecida.

Durante millones de años, la región ha acumulado fallas antiguas, fracturas geológicas y zonas de debilidad. Aunque Corea no esté justo en un borde de placas, las fuerzas tectónicas de Asia oriental pueden transmitirse hacia el interior de la placa euroasiática.

Esa energía se acumula lentamente en las fallas.

Y cuando la roca ya no puede resistir más, se produce un desplazamiento.

El problema es que estos procesos no siguen el calendario humano.

Una zona puede estar tranquila durante mucho tiempo y aun así conservar capacidad sísmica. Para nosotros, veinte o treinta años parecen mucho. Para la geología, son apenas un parpadeo.

Por eso, la ausencia de terremotos frecuentes no debe confundirse con seguridad absoluta.


Fallas importantes en Corea del Sur: Yangsan y Ulsan

Entre las fallas más estudiadas de Corea del Sur destacan la falla de Yangsan y la falla de Ulsan.

La falla de Yangsan atraviesa parte del sureste de Corea y se relaciona con regiones como Gyeongju, Ulsan, Busan y sus alrededores. Esta zona ha recibido mucha atención porque allí se combinan registros de actividad sísmica, estructuras geológicas importantes y una alta concentración de población e industria.

La falla de Ulsan también forma parte del debate sobre el riesgo sísmico en el sureste coreano.

La preocupación no es solo que existan fallas.

La preocupación es qué hay encima de ellas o cerca de ellas.

En esta región se encuentran ciudades grandes, puertos, plantas industriales, vías de transporte, instalaciones energéticas y zonas residenciales densas. Un terremoto moderado en una zona poco poblada puede causar daños limitados. Pero un terremoto similar cerca de una ciudad industrial puede generar consecuencias mucho más amplias.

Por qué el sureste de Corea merece atención especial

FactorPor qué importa
Fallas como Yangsan y UlsanSon estructuras geológicas relevantes para evaluar el riesgo sísmico
Antecedentes de Gyeongju y PohangYa hubo terremotos modernos con impacto social y material
Alta concentración urbana e industrialUn sismo puede afectar viviendas, fábricas, puertos y energía
Suelos blandos o cuencas sedimentariasPueden aumentar la intensidad del movimiento en superficie

Una falla activa es una falla que se ha movido en un periodo geológico relativamente reciente y que podría volver a moverse en el futuro.

En Corea, instituciones geológicas y universidades han trabajado en mapas de fallas activas, estudios de paleosismología, análisis de deformación del terreno y evaluación de peligro sísmico. Aun así, todavía queda mucho por investigar.

Y aquí es donde uno se vuelve un poco humilde.

La ciudad puede verse tranquila: cafeterías, apartamentos, colegios, estaciones de metro, luces encendidas por la noche.

Pero debajo de esa vida cotidiana existe una historia geológica larguísima, escrita en roca, presión y fracturas.

La naturaleza no siempre avisa con ruido. A veces guarda silencio durante siglos.


El daño de un terremoto no depende solo de la magnitud

Cuando escuchamos hablar de terremotos, solemos fijarnos en la magnitud.

M5.8.
M5.4.
M6.0.

Es normal, porque la magnitud es el número que aparece en los titulares.

Pero el daño real no depende únicamente de ese número.

También importan la profundidad del sismo, la distancia al epicentro, la duración del movimiento, el tipo de construcción y, sobre todo, las condiciones del suelo.

Aquí entra un concepto clave: amplificación del sitio.

Cuando las ondas sísmicas viajan por roca dura, pueden mantenerse relativamente controladas. Pero si atraviesan sedimentos blandos, terrenos ganados al mar, cuencas fluviales o suelos saturados de agua, la sacudida puede amplificarse.

Es como si el suelo actuara como una caja de resonancia.

Por eso, dos barrios de una misma ciudad pueden sentir un mismo terremoto de manera muy distinta.

Un barrio construido sobre roca puede experimentar un sacudón breve.

Otro barrio construido sobre suelo blando puede sentir una vibración más fuerte, más larga y más destructiva.

En Corea, esto es importante para zonas de cuenca, áreas cercanas a ríos, terrenos costeros y zonas urbanas desarrolladas sobre suelos blandos.


Cómo han cambiado las normas de diseño antisísmico en Corea

Corea del Sur introdujo normas de diseño antisísmico en edificios en 1988.

Al principio, estas normas se aplicaban principalmente a edificios grandes o altos. Con el paso del tiempo, y especialmente después de los terremotos de Gyeongju y Pohang, el alcance se fue ampliando.

La lógica es sencilla: si el país reconoce que el riesgo sísmico existe, no puede limitar la seguridad solo a rascacielos o grandes edificios públicos. También debe considerar viviendas, escuelas, edificios pequeños y estructuras antiguas.

Evolución general del diseño antisísmico en Corea

AñoEdificios incluidosSignificado
19886 pisos o más, o edificios de gran superficieInicio formal del diseño antisísmico moderno
20053 pisos o más, o edificios de menor superficieSe amplía la cobertura a más construcciones
20153 pisos o más, o más de 500 m²Más viviendas multifamiliares quedan incluidas
2017 en adelante2 pisos o más, y muchos edificios pequeñosRefuerzo importante tras el terremoto de Gyeongju

Esto significa que los edificios nuevos suelen estar sujetos a criterios más exigentes que los antiguos.

Pero el gran problema está en el parque inmobiliario viejo.

Los edificios construidos antes de 1988, o antes de las ampliaciones posteriores, pueden no haber sido diseñados para resistir fuerzas sísmicas modernas.

En especial, las construcciones de ladrillo, los edificios bajos antiguos, las estructuras con planta baja débil y algunos edificios sin refuerzo lateral pueden ser vulnerables.

Durante un terremoto, un edificio no solo recibe una fuerza vertical.

También recibe fuerzas horizontales, como si alguien lo empujara de lado.

La capacidad de resistir ese movimiento lateral puede marcar la diferencia entre un edificio que se agrieta y un edificio que colapsa.


¿Son más peligrosos los apartamentos altos?

Mucha gente piensa que un edificio alto siempre es más peligroso durante un terremoto.

Pero no siempre es así.

Un edificio moderno de gran altura puede moverse bastante durante un sismo, y eso se siente aterrador. Sin embargo, cierto grado de movimiento puede formar parte del diseño estructural. Los edificios modernos se diseñan para absorber y disipar energía, no para quedarse completamente rígidos.

De hecho, en algunos casos, un edificio bajo y antiguo de ladrillo puede ser más peligroso que un apartamento alto construido con normas recientes.

La pregunta correcta no es solo:

“¿Cuántos pisos tiene mi edificio?”

La pregunta realmente útil es:

“¿En qué año se construyó?”
“¿Qué tipo de estructura tiene?”
“¿Fue diseñado con criterios antisísmicos?”
“¿Sobre qué tipo de suelo está construido?”
“¿Ha recibido mantenimiento o refuerzo?”

La altura importa, pero no es el único factor.


Qué puede hacer una persona común para prepararse

La preparación ante terremotos no tiene que empezar con miedo.

Empieza con cosas sencillas, casi aburridas, pero muy útiles.

Revisión práctica en casa

Qué revisarPor qué es importante
Año de construcciónAyuda a saber qué norma pudo aplicarse
Tipo de estructuraHormigón, acero, ladrillo o bloque responden distinto
Condición del sueloSuelos blandos pueden amplificar el movimiento
Muebles pesadosLibreros, armarios y televisores pueden caer
Ruta de evacuaciónEn una emergencia no hay tiempo para improvisar
Mochila de emergenciaAgua, linterna, batería, medicamentos y documentos básicos

En Corea, revisar la información del edificio a través de registros oficiales puede ser un buen primer paso. Saber cuándo se construyó una vivienda y qué tipo de estructura tiene convierte una preocupación vaga en una evaluación mucho más concreta.

Consejo práctico:
Antes de obsesionarse con un mapa de fallas, conviene empezar por la propia dirección: año del edificio, estructura, suelo cercano, salida de emergencia y muebles que podrían caer.


Para entender mejor los terremotos, no basta con mirar solo la superficie.
También es importante observar la estructura interna de la Tierra. La corteza sobre la que vivimos parece firme y quieta, pero debajo de ella el manto se mueve lentamente, mientras el calor del núcleo sigue impulsando enormes procesos geológicos.

El movimiento de las fallas, la propagación de las ondas sísmicas y el desplazamiento de las placas tectónicas están conectados con esa estructura profunda del planeta.
Por eso, si quieres comprender los terremotos desde una perspectiva más amplia, también puede interesarte Estructura interna de la Tierra explicada a fondo|Corteza, manto y núcleo.”,

Cuando entendemos el papel de la corteza, el manto, el núcleo externo y el núcleo interno, los terremotos dejan de parecer hechos aislados.
Empiezan a verse como parte de una historia mucho más grande: la de un planeta vivo que sigue moviéndose bajo nuestros pies.


Reflexión final

Corea del Sur no es Japón.

Tampoco es Chile, México o Perú.

No vive con terremotos fuertes cada pocos años ni está situada en una de las zonas de subducción más activas del planeta.

Pero Corea tampoco es una tierra completamente inmóvil.

Los terremotos de Gyeongju y Pohang demostraron que la península coreana tiene fallas capaces de moverse, suelos capaces de amplificar daños y edificios antiguos que necesitan una mirada más seria.

Por eso, el mensaje no debería ser de pánico.

Debería ser de preparación.

Entender el riesgo sísmico de Corea no significa vivir con miedo. Significa mirar el suelo con más honestidad, revisar los edificios con más cuidado y preparar el hogar antes de que una alerta nos sorprenda de madrugada.

La naturaleza siempre nos recuerda algo incómodo: no controlamos completamente el suelo que pisamos.

Pero sí podemos controlar cómo construimos, cómo nos informamos y cómo nos preparamos.

Resumen final en una línea:
La península coreana ya no puede considerarse una zona totalmente libre de terremotos; la mejor defensa no es el miedo, sino la comprensión científica, el refuerzo estructural y la preparación diaria.


Referencias

  • Korea Meteorological Administration, registros sísmicos modernos de Corea del Sur y reportes relacionados con los terremotos de Gyeongju y Pohang.
  • Korea Institute of Geoscience and Mineral Resources, investigaciones sobre fallas activas y cartografía geológica de la península coreana.
  • Estudios académicos sobre la falla de Yangsan, la falla de Ulsan y la evaluación del peligro sísmico en el sureste de Corea.
  • Investigaciones sobre licuefacción del suelo observada tras el terremoto de Pohang de 2017.
  • Ministerio de Tierra, Infraestructura y Transporte de Corea del Sur, evolución de las normas de diseño antisísmico y criterios de construcción.
  • USGS.gov | Science for a changing world

Riesgo sísmico en Corea del Sur Q&A

Q1. ¿Cuál es la zona con mayor riesgo sísmico en Corea del Sur?
El sureste de Corea, especialmente las zonas relacionadas con las fallas de Yangsan y Ulsan, se considera relativamente más sensible al riesgo sísmico por su historial de terremotos, sus estructuras geológicas y la concentración de ciudades e industrias.

Q2. Si Corea no está en un borde de placa, ¿por qué ocurren terremotos?
Corea experimenta terremotos intraplaca. Las fuerzas tectónicas de regiones cercanas pueden transmitirse hacia el interior de la placa euroasiática y acumularse en fallas antiguas. Cuando esa tensión supera la resistencia de la roca, la falla se desplaza y ocurre un terremoto.

Q3. ¿Los edificios altos son siempre más peligrosos durante un terremoto?
No necesariamente. Muchos edificios altos modernos están diseñados para resistir y absorber energía sísmica. En algunos casos, los edificios bajos antiguos de ladrillo o sin refuerzo antisísmico pueden ser más vulnerables que una torre moderna bien diseñada.


Riesgo sísmico en Corea del Sur Mapa de peligro sísmico de Corea del Sur con las principales zonas de falla
Riesgo sísmico en Corea del Sur Mapa de peligro sísmico de Corea del Sur con las principales zonas de falla

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