¿Tomar notas empeora la memoria? Qué dice la neurociencia sobre escribir, recordar y descargar información

¿Tomar notas empeora la memoria?

¿Tomar notas puede hacer que recordemos menos?

Imagine que sale de casa para hacer la compra.

Necesita leche, huevos, detergente, papel higiénico y café.

Hace años quizá habría repetido mentalmente la lista varias veces para no olvidar nada. Hoy lo más probable es que abra el teléfono, escriba cinco palabras y deje de pensar en ello.

Lo mismo hacemos con las citas médicas, las reuniones, las contraseñas, las ideas para el trabajo y las tareas pendientes.

Si tenemos una cita, la ponemos en el calendario.

Si debemos llamar a alguien, programamos una alarma.

Si aparece una buena idea mientras caminamos o viajamos en transporte público, la anotamos en el móvil.

Y entonces puede aparecer una duda bastante lógica:

“Si anoto absolutamente todo, ¿mi memoria terminará volviéndose más perezosa?”

La sensación no es extraña.

Muchos ya no recuerdan números de teléfono que utilizan desde hace años. Algunas personas apenas pueden decir qué compromisos tienen mañana sin mirar Google Calendar.

Sin embargo, desde la neurociencia y la psicología cognitiva, la relación entre las notas y la memoria no puede reducirse a “anotar es bueno” o “anotar es malo”.

Tomar notas es una forma de descarga cognitiva, conocida en la literatura científica como Cognitive Offloading.

Consiste en trasladar parte del trabajo mental a una herramienta externa.

El punto clave no es cuánto anotamos.

Lo importante es qué hacemos mentalmente con esa información antes y después de escribirla.


La memoria humana no funciona como el botón Guardar de un ordenador

A veces imaginamos la memoria como si fuera un disco duro.

Vemos una información, la almacenamos y más adelante simplemente la abrimos de nuevo.

El cerebro no funciona exactamente así.

Para que algo llegue a convertirse en un recuerdo útil intervienen diferentes procesos.

Uno de los primeros es la codificación.

La codificación, o encoding, es el proceso mediante el cual el cerebro transforma la información recibida en una representación que puede conservar y utilizar.

Por ejemplo, alguien nos dice su nombre durante una conversación.

Escuchamos perfectamente el sonido.

Pero si en ese momento estamos pensando qué vamos a responder, mirando el teléfono o preocupados por otra cosa, quizá el nombre nunca llegue a codificarse correctamente.

Treinta segundos después no lo recordamos.

Eso no significa necesariamente que tengamos mala memoria.

Puede significar que la información nunca entró con suficiente profundidad.

Después aparecen procesos de almacenamiento y consolidación.

El nuevo conocimiento comienza a relacionarse con información que ya existe en nuestra memoria.

Finalmente está la recuperación, Retrieval.

Recuperar significa conseguir que una información almacenada vuelva a estar disponible cuando la necesitamos.

Por eso reconocer una respuesta y poder producirla sin ayuda son dos cosas diferentes.

Esta diferencia es fundamental para entender por qué tomar apuntes puede ayudarnos en unas situaciones y perjudicar el aprendizaje en otras.


Qué es la descarga cognitiva y por qué usamos notas

Nuestra memoria de trabajo, Working Memory, tiene una capacidad limitada.

La memoria de trabajo permite mantener temporalmente cierta información mientras pensamos, calculamos, tomamos decisiones o realizamos otra tarea.

Imagine una reunión.

Una persona explica tres cambios de un proyecto.

Al mismo tiempo usted intenta recordar una pregunta, revisar una cifra y pensar qué debe hacer después de la reunión.

La carga mental aumenta rápidamente.

Aquí aparece la utilidad de las notas.

Supongamos que a las 15:00 tiene que llamar al banco.

Si decide no escribir nada, tendrá que mantener durante varias horas la intención:

“No debo olvidar llamar al banco.”

Este tipo de memoria relacionada con acciones futuras se conoce como memoria prospectiva, Prospective Memory.

Pero si programa una alarma a las 14:55, ya no necesita conservar esa intención constantemente en primer plano.

Puede concentrarse en lo que está haciendo ahora.

Eso es descarga cognitiva.

SituaciónDepender solo de la memoriaUsar notas o recordatorios
Citas y reunionesMayor riesgo de olvidoMenor riesgo
Varias tareas a la vezMás carga mentalMejor organización
ConcentraciónLos recordatorios internos pueden distraerSe liberan recursos mentales
AprendizajePuede favorecer el esfuerzo de recordarDepende de cómo se utilice
Memoria a largo plazoRequiere recuperación activaPuede ayudar o sustituir el recuerdo

La descarga cognitiva no significa que el cerebro sea débil.

En muchas ocasiones es simplemente una manera inteligente de gestionar recursos mentales limitados.


Entonces, ¿por qué recordamos menos algunas cosas cuando las anotamos?

Aquí aparece una parte especialmente interesante.

Cuando sabemos que una información seguirá disponible fuera de nuestra cabeza, disminuye la necesidad de memorizarla internamente.

Pensemos en un número de teléfono.

Si está guardado en los contactos, casi nadie dedica tiempo a repetirlo hasta aprenderlo.

Nuestro cerebro puede llegar a una conclusión bastante razonable:

“No necesito memorizarlo. Sé dónde encontrarlo.”

Esto no comenzó con los smartphones.

Durante siglos las personas han utilizado agendas, calendarios, mapas, cuadernos, archivos y libros como sistemas de memoria externa.

La gran diferencia actual es la facilidad de acceso.

Podemos recuperar información en segundos.

En algunos casos incluso recordamos mejor dónde encontrar algo que el contenido mismo.

Eso no es necesariamente un problema.

El problema aparece cuando una información que sí queremos aprender se trata como si fuera una simple referencia externa.

Una alarma puede ayudarnos a cumplir una tarea hoy.

Pero eso no significa que el contenido asociado a esa tarea haya quedado bien aprendido en nuestra memoria.


No importa solo cuánto escribimos, sino cómo lo hacemos

Dos estudiantes pueden asistir a la misma clase y producir apuntes completamente distintos.

Uno intenta escribir casi todas las frases del profesor.

Otro anota solo las ideas principales y las reformula con sus propias palabras.

Ambos están tomando notas.

Pero el trabajo mental no es el mismo.

Copiar literalmente puede convertirse en una actividad bastante pasiva.

Escuchamos una frase y la trasladamos a la pantalla.

En cambio, resumir obliga a tomar decisiones.

¿Qué es lo importante?

¿Qué puedo eliminar?

¿Cómo explicaría esta idea de manera sencilla?

¿Cómo se relaciona con lo que aprendí antes?

Ese tipo de procesamiento más profundo suele describirse como procesamiento elaborativo, Elaborative Processing.

Cuanto más relacionamos la nueva información con conocimientos previos, más posibilidades tenemos de integrarla en una red de significado.

Por eso unas notas más cortas pueden ser mucho más útiles que diez páginas de transcripción.


¿Escribir a mano siempre es mejor para la memoria?

Existe una idea bastante extendida:

“Si escribo a mano, recordaré mejor.”

La escritura manual puede tener ciertas ventajas.

Normalmente escribimos mucho más despacio de lo que alguien habla.

Eso nos obliga a seleccionar.

Debemos decidir qué ideas merecen ser anotadas y cuáles pueden omitirse.

En otras palabras, resumimos.

Esa selección puede favorecer un procesamiento más profundo.

En cambio, el teclado permite escribir muy rápido, por lo que es más fácil caer en una transcripción casi literal.

Sin embargo, convertir esta diferencia en una regla absoluta sería un error.

Escribir diez veces una definición a mano sin pensar no garantiza una buena memoria.

Por el contrario, escribir una sola vez en el ordenador una explicación propia, clara y bien estructurada puede exigir mucho más trabajo cognitivo.

La herramienta importa.

Pero importa todavía más lo que hacemos mentalmente con ella.


Hacer fotos puede producir un efecto parecido

La fotografía ofrece un ejemplo interesante.

Imagine que visita un museo.

Se detiene ante una obra.

Antes de observar los detalles, saca el teléfono, toma una fotografía y pasa a la siguiente sala.

Horas después quizá recuerde muy poco de la obra.

¿Por qué?

Una posibilidad es que la fotografía produzca una sensación de “ya está guardado”.

Eso puede reducir la atención dedicada a observar.

Algunos estudios realizados en museos han encontrado condiciones en las que las personas recordaban peor ciertos objetos que habían fotografiado que aquellos que simplemente habían observado.

Esto no significa que hacer fotografías destruya la memoria.

El punto importante es otro.

Tomar una foto puede formar parte de la observación.

O puede sustituirla.

Con las notas ocurre lo mismo.

Escribir puede ser parte del proceso de pensamiento.

Pero también puede convertirse en una forma de dejar de pensar.


Pensamiento intermedio de Kori

A veces también me pregunto si guardar demasiadas notas hace que terminemos recordando menos.

Pero cuanto más lo pienso, menos creo que el problema sea la cantidad de información escrita.

El problema aparece cuando escribir una idea se convierte en el final del pensamiento.

Si la anoto, la archivo y nunca vuelvo a preguntarme por qué era importante, probablemente esa información permanecerá en la aplicación y no en mi conocimiento.

En cambio, si la resumo, intento recordarla y la relaciono con otras ideas, la nota se convierte en una herramienta para pensar mejor.


Recordar después de tomar notas es mucho más importante de lo que parece

Una de las estrategias más estudiadas para fortalecer el aprendizaje es la práctica de recuperación, Retrieval Practice.

La idea es muy sencilla.

En lugar de mirar la respuesta una y otra vez, intentamos recuperarla desde la memoria.

Imagine que acaba de leer una página sobre el hipocampo.

Puede volver a leerla cinco veces.

O puede cerrar el libro y preguntarse:

“¿Qué función tiene el hipocampo?”

“¿Qué tipo de memoria depende de esta estructura?”

“¿Cómo se relaciona con la consolidación?”

En el segundo caso, el cerebro tiene que buscar la respuesta.

Ese esfuerzo de recuperación tiene valor en sí mismo.

Numerosos estudios sobre el testing effect o efecto de prueba muestran que intentar recordar una información puede favorecer la retención a largo plazo más que limitarse a volver a leerla.

Por eso una buena secuencia sería:

Leer
→ pensar
→ resumir
→ cerrar las notas
→ recordar sin mirar

Y una secuencia mucho menos útil sería:

Leer
→ copiar todo
→ guardar
→ no volver a recuperarlo

Consejo en una línea: Después de anotar una idea importante, cierre la nota durante 30 segundos e intente recordar tres puntos principales sin mirar.


Escribir con nuestras propias palabras ayuda a aprender

Existe otro fenómeno conocido como efecto de generación, Generation Effect.

En muchos contextos recordamos mejor la información cuando participamos activamente en su producción.

Compare estas dos frases.

Primera:

“La descarga cognitiva consiste en transferir demandas cognitivas al entorno externo.”

Segunda:

“La descarga cognitiva ocurre cuando dejamos que una nota, una alarma o una herramienta recuerde parte de lo que de otro modo tendríamos que mantener en la cabeza.”

La segunda explicación exige comprender la idea.

No basta con copiar.

Hay que interpretar.

Seleccionar.

Reorganizar.

Crear una nueva frase.

Ese proceso puede generar más asociaciones alrededor del concepto.

Por eso explicar un tema a otra persona también puede resultar tan eficaz.

Para explicar bien algo debemos organizarlo.

Y al organizarlo, lo entendemos mejor.


Caso realista 1: tomar cinco páginas de notas y no saber qué se decidió

Imagine una reunión de una hora.

Una persona escribe prácticamente todo lo que escucha.

Al final tiene cinco páginas de texto.

Un compañero pregunta:

“Entonces, ¿qué decisión hemos tomado?”

La respuesta no aparece inmediatamente.

La documentación es excelente.

La comprensión quizá no tanto.

Ahora compare esa situación con otra persona que toma notas bajo tres apartados:

Decisión

Motivo

Próximo paso

Sus notas son mucho más cortas.

Pero la estructura mental del contenido puede ser más clara.

En el trabajo, registrar todo no siempre equivale a entender todo.


Caso realista 2: apuntes perfectos y malas notas en el examen

Es algo bastante común entre estudiantes.

Un cuaderno impecable.

Títulos con varios colores.

Subrayados.

Definiciones copiadas.

Esquemas muy cuidados.

Al mirar el cuaderno parece que el tema está totalmente dominado.

El problema comienza cuando el método de estudio consiste únicamente en releerlo.

Con cada lectura, el material se vuelve familiar.

Y la familiaridad produce una sensación peligrosa:

“Esto ya me lo sé.”

Pero reconocer una respuesta cuando la vemos no es lo mismo que producirla sin ayuda.

En el examen no aparece la página de apuntes.

Aparece una pregunta.

Por eso puede resultar más útil cerrar el cuaderno y escribir en una hoja en blanco todo lo que recordamos.

También podemos convertir los apuntes en preguntas, usar tarjetas o intentar explicar el tema en voz alta.


Caso realista 3: anotar ideas puede mejorar la concentración

No toda la información debe convertirse en memoria a largo plazo.

Supongamos que está escribiendo un artículo y de repente piensa:

“Más adelante debería escribir sobre el sueño y la consolidación de la memoria.”

Si intenta mantener esa idea continuamente en la cabeza, parte de su atención seguirá ocupada por ella.

En cambio, puede escribir una sola línea:

“Próximo tema: sueño y consolidación de la memoria.”

La idea queda protegida.

Y usted puede volver al artículo actual.

Aquí la descarga cognitiva funciona exactamente como debería.

Intentar memorizarlo todo no nos hace automáticamente más inteligentes.

A veces solo genera ruido mental.


Qué conviene recordar y qué podemos dejar en una nota

No todos los datos merecen ocupar nuestra memoria interna.

Un número de seguimiento de un paquete.

Un código temporal.

Una reserva de hotel.

La dirección de un lugar al que iremos una sola vez.

Estas informaciones pueden permanecer perfectamente fuera de nuestra cabeza.

Pero el conocimiento fundamental funciona de otra manera.

Información adecuada para notas externasInformación útil en la memoria interna
Horarios y citasConceptos profesionales básicos
Números de reservaTerminología frecuente
Lista de comprasPrincipios fundamentales
Direcciones temporalesCriterios de decisión
Lista de tareasConocimientos usados para resolver problemas
Ubicación de documentosIdeas que utilizamos constantemente

Si una persona trabaja con motores, no sería práctico buscar cada vez qué hace un cigüeñal.

Si estudia biología, ciertos conceptos básicos deben estar disponibles rápidamente.

El conocimiento almacenado en la memoria a largo plazo nos permite comprender ideas nuevas con mayor velocidad.


Siete formas de tomar notas sin convertirlas en un sustituto de la memoria

Primero, no intente copiarlo todo.

Busque la estructura.

Segundo, escriba las ideas importantes con sus propias palabras.

Si no puede explicarlas de manera sencilla, quizá todavía no las ha entendido del todo.

Tercero, convierta algunas notas en preguntas.

Por ejemplo:

“¿Qué limita la memoria de trabajo?”

Cuarto, cierre las notas después de escribir.

Intente recordar el contenido.

Quinto, vuelva a recuperarlo después de cierto tiempo.

Recordar mañana algo que estudió hoy es diferente de volver a verlo inmediatamente.

Sexto, intente recordar antes de buscar.

Cuando no sepa algo, espere unos segundos antes de abrir Google.

Séptimo, externalice sin culpa la información que no necesita memorizar.

Nuestro cerebro no es especialmente valioso porque pueda almacenar un código de reserva.

Es valioso porque puede comprender relaciones, tomar decisiones y crear ideas nuevas.


¿Usar demasiado el móvil empeora la memoria?

Utilizar aplicaciones de notas no implica automáticamente una pérdida de memoria.

El teléfono puede ser una herramienta excelente para administrar la vida cotidiana.

Calendarios.

Recordatorios.

Listas.

Documentos.

Ideas.

Todos estos sistemas reducen carga cognitiva innecesaria.

El problema aparece cuando cualquier pequeño vacío de memoria conduce inmediatamente a una búsqueda.

Si nunca intentamos recordar, reducimos las oportunidades de practicar la recuperación.

Una estrategia útil consiste en separar las notas digitales en dos grupos.

Notas de almacenamiento.

Incluyen direcciones, números de reserva, enlaces o información temporal.

Notas de aprendizaje.

Incluyen conocimientos profesionales, conceptos, idiomas o temas que realmente queremos incorporar.

Las notas de aprendizaje deberían transformarse después en preguntas, explicaciones, comparaciones o ejercicios de recuperación.


No tomar notas tampoco es una forma inteligente de entrenar la memoria

También existe el extremo contrario.

Algunas personas pueden pensar:

“Voy a dejar de escribir las cosas para entrenar mi cerebro.”

Pero intentar recordar cada cita, reunión, compra y tarea pendiente consume recursos mentales.

Olvidar una reunión importante no es un buen ejercicio cognitivo.

La memoria no tiene que utilizarse para almacenar cada pequeño detalle de nuestra vida cotidiana.

Una estrategia más eficiente consiste en externalizar lo secundario y conservar recursos mentales para lo importante.

Comprender.

Analizar.

Resolver.

Relacionar.

Crear.

Usar herramientas no significa usar menos el cerebro.

Puede significar usarlo mejor.


La mejor estrategia es combinar registro y recuperación

Las notas y la memoria no tienen que competir.

Pueden repartirse el trabajo.

Los detalles temporales pueden quedarse en una aplicación.

Los conocimientos fundamentales deberían recuperarse desde nuestra memoria.

Las ideas pueden anotarse para no perderlas.

Después podemos volver a ellas y conectarlas con otras.

Una buena secuencia de aprendizaje sería:

Recibir información
→ seleccionar lo importante
→ explicarlo con nuestras propias palabras
→ cerrar las notas
→ recordarlo sin ayuda
→ comprobar errores
→ intentar recordarlo otra vez después

De esta manera, las notas dejan de ser un almacén pasivo.

Se convierten en una herramienta para construir conocimiento.


Tomar buenas notas puede reducir la carga mental, pero para conservar una información durante mucho tiempo importa todavía más lo que hacemos después de escribirla. La atención durante la codificación, la consolidación de la memoria, el sueño, la repetición espaciada y la práctica de recuperación trabajan juntas para que una información pueda convertirse en memoria a largo plazo.

Si alguna vez se ha preguntado por qué algo que parecía aprendido desaparece pocos días después, o qué métodos ayudan realmente a recordar durante más tiempo, Cómo mejorar la memoria: neurociencia para aprender mejor y recordar durante más tiempo permite ampliar esta idea.

 「Cómo mejorar la memoria|Neurociencia para aprender mejor y recordar durante más tiempo」

Allí se explican de forma conjunta la memoria de trabajo, la memoria a largo plazo, el hipocampo, la práctica de recuperación, la repetición espaciada, el sueño y el ejercicio para entender cómo se forman, fortalecen y recuperan los recuerdos.


La opinión de Kori

Entonces, ¿tomar notas empeora la memoria?

Por sí solo, no.

Las notas pueden reducir la carga de la memoria de trabajo, ayudarnos a cumplir compromisos, proteger buenas ideas y permitirnos concentrarnos en problemas más importantes.

El riesgo aparece cuando registrar información sustituye completamente el esfuerzo de comprenderla y recuperarla.

Tampoco tiene sentido intentar memorizar absolutamente todo.

Los seres humanos siempre hemos utilizado sistemas de memoria externa.

Antes eran cuadernos, bibliotecas, calendarios, mapas y agendas.

Ahora también tenemos teléfonos, buscadores, almacenamiento en la nube y aplicaciones de notas.

La herramienta ha cambiado.

La lógica no tanto.

Podemos dejar fuera de nuestra cabeza aquello que solo necesitamos consultar.

Pero el conocimiento que queremos utilizar, explicar y conectar con otras ideas necesita pasar por nuestro propio sistema de memoria.

Para mí, una buena nota no debería ser el lugar donde termina el pensamiento.

Debería ser el lugar desde el que podamos empezar a pensar otra vez.


¿Tomar notas empeora la memoria? Referencias

Risko, E. F. & Gilbert, S. J.
Cognitive Offloading.
Trends in Cognitive Sciences.

Mueller, P. A. & Oppenheimer, D. M.
The Pen Is Mightier Than the Keyboard: Advantages of Longhand Over Laptop Note Taking.
Psychological Science.

Henkel, L. A.
Point-and-Shoot Memories: The Influence of Taking Photos on Memory for a Museum Tour.
Psychological Science.

McDermott, K. B.
Practicing Retrieval Facilitates Learning.
Annual Review of Psychology.

Rowland, C. A.
The Effect of Testing Versus Restudy on Retention: A Meta-Analytic Review of the Testing Effect.
Psychological Bulletin.

Investigaciones de psicología cognitiva sobre descarga cognitiva, memoria prospectiva, efecto de generación, memoria de trabajo y práctica de recuperación.

National Library of Medicine – National Institutes of Health


¿Tomar notas empeora la memoria? Preguntas frecuentes

Q1. ¿Tomar muchas notas hace que la memoria se vuelva peor?

No necesariamente. Las notas pueden reducir la carga mental y ayudarnos a recordar tareas y compromisos. El problema aparece cuando una información importante se almacena siempre fuera del cerebro y nunca intentamos recuperarla. Si quiere aprender algo de verdad, puede anotarlo, pero después conviene cerrar las notas e intentar recordarlo sin ayuda.

Q2. ¿Es mejor tomar notas a mano o escribirlas en el ordenador?

Escribir a mano puede favorecer el resumen porque normalmente es más lento y obliga a seleccionar información. Sin embargo, escribir en ordenador también puede ser eficaz si evitamos copiar literalmente y utilizamos nuestras propias palabras. El procesamiento mental del contenido suele ser más importante que la herramienta utilizada.

Q3. ¿Cuál es la mejor forma de tomar notas para mejorar la memoria?

Una estrategia efectiva consiste en resumir las ideas principales con sus propias palabras, convertir parte del contenido en preguntas y cerrar las notas para intentar responder de memoria. Si vuelve a realizar esa recuperación al día siguiente o unos días después, combinará práctica de recuperación y aprendizaje espaciado.


¿Tomar notas empeora la memoria?  Tomar notas no debilita automáticamente la memoria; todo depende de si usamos el registro para sustituir el pensamiento o para comprender, organizar y recordar mejor.
¿Tomar notas empeora la memoria? Tomar notas no debilita automáticamente la memoria; todo depende de si usamos el registro para sustituir el pensamiento o para comprender, organizar y recordar mejor.

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Hasta la próxima historia de ciencia — KoriScience, ciencia con sabiduría.

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